Conocí a Paul Banks en el verano de 1999 en la ciudad de México; unos meses después, lo vi en Nueva York. Recuerdo que estuve en su departamento donde había un librero que en mi memoria llegaba hasta el techo. De allí sacó un CD y me lo enseñó. Era Come On Die Young de Mogwai. Luego me dijo que su banda les iba (o había) abierto un concierto. Me preguntó si quería escuchar..