Número 8
Rulo (R): A grandes rasgos, ¿qué has hecho el último año, que casi no te he visto?
Julieta Venegas (JV): Tocar. Hemos estado haciendo un montón de giras, y cuando paramos, estoy encerrada con mi hija. En total hicimos como 70 shows. Estuvimos en Brasil, Francia, Alemania y Suiza; en España varias veces; Argentina, Chile. Dimos muchas vueltas. Cuando salió el disco Otra cosa, tampoco pude hacer mucho, sólo fueron tres meses de trabajo porque estaba embarazada.
R: ¿Cuando nació Simona tu carrera desapareció de tu mente?
JV: Es muy raro. Creo tenía que pasar como me pasó, en medio de algo. Me embaracé acabando de grabar el disco, fue un momento súper raro, porque tampoco podía desconectarme de mi carrera: si grabo un disco es para sacarlo; si pasa mucho tiempo, esas canciones se me hacen viejas. Para mí era importante seguir, aventarme a hacer lo mío embarazada, así es la vida. Pero, obviamente, los shows y el disco pasaron a otro lugar. Nació Simona y pasaron cuatro meses para que volviera a tocar. Quería tocar mucho durante el embarazo porque pensaba: “Entiendo lo que siento ahorita, embarazada, pero no tengo idea de lo que voy a sentir ahora que nazca, si voy a querer tocar o no”. Los primeros meses no quería hacer nada más que ser madre de Simona, pero con el tiempo me fueron dando ganas de hacer shows o salir. Estaba con ganas de tocar el disco, y se fue armando la gira poco a poco.
R: ¿No tenías agendado nada para después del parto?
JV: Ella nació en agosto de 2010 y no había en la agenda nada hasta febrero del 2011. En noviembre ya estaba haciendo una gira por España, cuando tenía cuatro meses, y estuvo buena.
R: Entiendo que te la llevas de gira…
JV: Sí, me la llevo de gira, pero ya se acabaron los viajes. Ahora voy a empezar a escribir y eso. Era súper fácil cuando era chica, ahora cada vez es más difícil: ya camina, va a ir a la escuela. Pero me parecía importante que ese primer año estuviéramos juntas, le estaba dando pecho, todo eso…
R: ¿Cambia la dinámica de la gira? ¿No te desconcentra?
JV: No, para nada. Me siento más tranquila. La diferencia es que nos hemos vuelto un poco más selectivos con los shows, soy más cuidadosa. Pero a la hora de estar en el escenario no; la dejo en buenas manos, mi hermana menor es como su nana, y estoy tranquila, no me causaba nada raro. Ella ya se acostumbró a viajar, y eso me tranquiliza mucho. Me pasó algo raro: siempre he disfrutado cantar, pero con Simona lo disfruto más, me relajé y lo disfruto más. Antes me angustiaba mucho, estaba muy estresada, me preocupaba lastimarme la voz… no sé, y ahora los shows los disfruto más.
R: ¿Ya le escribiste canciones o no vas a caer en eso?
JV: No creo que lo haga. Lo que sí me pasó es que le empecé a improvisar canciones todo el tiempo, pero no me dan ganas de hacerle canciones que digan [cantando] “Chiquita preciosa”. No he escrito nada. No suelo escribir cuando estoy de gira, estoy en otro canal y no me dan ganas, y con Simona cerca, menos. Estoy viviendo el momento, sin ganas de escribir, sólo de vivir lo que está pasando. Ya me toca ponerme a escribir y estoy intrigada, porque voy a cambiar mis métodos, organizarme de otra manera. En mis épocas de escribir estoy dedicada sólo a eso, sólo a mí, y ahora voy a tener que manejar horarios, voy a trabajar en otro lado, no en mi casa. Todo es nuevo, estoy nerviosilla, ilusionada, es un ciclo nuevo, todo cambia, siempre he compuesto en mi casa, en mi espacio, muy solitaria —porque necesito estar sola para crear—, entonces, a ver qué pasa.
R: Celebro que no caerás en ese terrible cliché en el que caen muchos autores, de empezar a hacer canciones para sus hijos en cuanto nacen…
JV: (Risas) Hay gente que me parece que lo ha hecho bien. Me traumaba eso antes de tener a mi hija, pensaba: “nunca voy a hacer canciones sobre mi hijo”, y no me veo haciéndolo. Pero, por ejemplo, cuando Andrea Echeverri sacó su disco de cuando nació su hija, me gustó. Hay gente que puede hacerlo, y gente que se pone demasiado subjetiva, y ya no conectas si no tienes un hijo o si estás en otra onda. A la hora de escribir nunca he sido subjetiva… digo, obviamente
sí lo soy, porque mucho de lo que cuento es personal y lo que quieras, pero nunca cierro la historia poniendo nombres y fechas. Las historias me gusta contarlas de otra manera. Me inspiro a lo mejor en mi vida, pero no estoy haciendo un diario, y tampoco pienso hacer en canciones un diario de mi vida con ella, con mi hija.
R: ¿Qué música entusiasma a tu hija?
JV: Le pongo música todo el tiempo, pero no veo que se prenda con algo. Una amiga me dice: “A mi hija le encanta Michael Jackson”. Y yo: “¿Cómo te das cuenta?”.Lo que le encanta es leer. Bueno, no, lo que le encanta son los libros. Llega a cualquier casa y le llaman la atención. Pero la música no. A veces baila, pero no mucho.
R: ¿Durante la gira ni siquiera vas haciendo apuntes o apuntando frases que sirvan para canciones?
JV: Sí, pero eso me pasa hacia el final de la gira, cuando ya siento ganas de escribir. Es algo que necesito, desconectarme y aislarme para pensar qué es lo que quiero decir. Y empiezo a escribir frasecillas y cosas, nada largo, ideas. Siempre estoy leyendo y siempre estoy escuchando música, y de repente cuando algo me emociona, hace que me den ganas de hacer canciones nuevas.
R: ¿Ahorita que estás escuchando?
JV: Tengo puesto el de Torreblanca, la verdad me encantó. Casi sin querer. Empecé a escuchar y no me gustaba tanto, pero poco a poco me ganó y lo escucho casi a diario, soy súper fan de ese disco, aunque no es fácil. Pero me enganchó. Me gusta el de Metronomy, me encantó su sencillez, la voz. El de Twin Sister me gustó mucho, mucho, mucho, se me hizo súper bien logrado. ¿Quién mas? Es que no tengo mi iPod conmigo. También muchos brasileños.
R: Veo que ya quedó atrás tu periodo de freak folk y psicodelia…
JV: [Risas] Sí. Ahorita es muy loco porque no sé en qué periodo estoy. Antes era muy fácil saber en qué andaba. Ahorita conecto con cosas que me sorprendo escuchando, como el Torreblanca. También me gusta mucho el último de los Drums y el de Summer Camp.
R: Lo interesante es que como melómana has pasado por muchas rachas: antes oías mucho hip hop, luego mucha psicodelia reciente, y no se nota, al menos de una manera obvia, en tu música…
JV: Hay elementos que yo noto. No soy como muchos que no escuchan música cuando están grabando un disco; al contrario, cuando termino de trabajar, llego a mi casa a oír otra música para que me saque de mi rollo obsesivo de escribir y grabar. Supongo que ya que esté trabajando de lleno en el nuevo disco será igual. Lo curioso es que ahora hasta mi forma de escuchar música ha cambiado. Ya no estoy sola, la escucho con audífonos. Ya oigo los discos poco a poco.
R: ¿Vas a grabar el disco en el estudio que estás construyendo junto a tu casa?
JV: Sí, ya está. Primero escribo con piano, caja de ritmos o hasta sólo con un metrónomo. Y ya que tengo varias ideas que me gustan, empiezo a arreglar. Y es cuando empiezo a grabar realmente. Lo primero lo grabo con GarageBand o una grabadora chica o lo que sea. Y ahora ya tengo un espacio, ya puedo hacer los demos más profesionales, incluso trabajando con alguien que esté ahí para grabar conmigo desde el principio. Pero estoy emocionada, mi estudio es un nuevo espacio para hacer cosas nuevas.
R: En ese aspecto también vienen cambios en tu forma de trabajar, los disco anteriores los hiciste en Argentina, con Cachorro López.
JV: Totalmente. Para mí también es como un paso hacia la independencia, ya no voy a meterme al estudio de alguien para que diga y opine, ahora va a ser en un espacio neutro o mi espacio. Lo que en realidad estoy buscando son otras dinámicas, necesito cambios en todos sentidos, igual porque mi vida ha cambiado, pero siento que así debe ser. Tengo ganas de trabajar aquí, con amigos. Mi punto ciego es escoger las canciones: escribo mucho y luego ya no sé qué me gusta y qué no. Para eso me puedo apoyar en amigos que escuchen y me ayuden a escoger canciones, quizá a estructurarlas y luego a grabarlas.
R: Ya no vas a trabajar con Cachorro López.
JV: No, ya no. Ya terminé. Sientes cuando algo llega a su fin. Estuvo genial trabajar con él y es alguien a quien quiero un montón, cuando
voy a Buenos Aires una de las primeras personas a las que llamo es a él, pero para trabajar, ya no.
R: Es importante que tú y cualquier artista se salgan de su zona de confort…
JV: Sí, totalmente. De lo que me di cuenta luego de tres discos con Cachorro, es que él quizá como productor ya me percibe de cierta manera. Si le muestro 40 canciones, elige unas 12 para grabar que quizá no son las que elegiría otra persona.
R: Perdón que te interrumpa: ¿Entonces él elige las canciones a partir de la percepción que tiene de ti?
JV: Sí, exactamente. Con Otra cosa me quedó una duda: ¿Qué habría pasado si yo me hubiera sentado con alguien más a escoger las canciones? Hubiera sido otro disco, porque yo tenía un montón de canciones, como 40. En ese proceso de selección es donde siento que estaría bueno que otra persona me ayudara. No puedo escoger canciones sola, escribo demasiado. Voy a abrir las posibilidades y, como dices, estás en una zona de confort y es buen ejercicio moverte de ahí.
R: ¿Qué pasa con las canciones que no grabas, que nunca usas? ¿Alguna vez las recalientas?
JV: Se quedan en mi disco duro. Nunca he retomado ninguna, aunque hay una que hice para el disco pasado y no entró, que me sigue dando vueltas, sigo pensando en ella y a la mejor la retomo, aunque no sé. No suelo hacerlo, me gusta empezar de cero, con cuaderno en blanco, con ganas de contar lo que me ha pasado en el último año y medio que tengo sin escribir.
R: Debe haber canciones buenísimas ahí guardadas…
JV: Pues sí. No sé. El año pasado Nelly Furtado grabo su disco en español y metió una canción mía de esas que se quedan, de “limón y sal”.
R: Muy bien, regalías. La universidad de la Simona.
JV: [Risas] Totalmente. Se me hace padre escribir para otros, pero tendría que ser gente afín, no me veo escribiendo para otros como para dedicarme a eso. Me gusta la idea. Cuando trabajé con Nelly en su disco si me gustó.
R: ¿A los 60 años te ves haciendo esto de disco-gira-disco? ¿No te ves dedicada a hacer canciones para alguien más?
JV: Sí, escribiendo canciones para alguien más, o produciendo, o haciendo música para cine. Creo que hay muchas cosas que se pueden hacer. No me veo haciendo esto, las giras son súper desgastantes, y aunque me entusiasman mucho, no me veo haciéndolas en 20 años. Debe haber otros caminos. Quiero pensar. No creo que toda mi existencia vaya a ser así, te pierdes de tu vida cotidiana. Y quiero eso, una vida cotidiana. Estuve cuatro años haciendo gira sin parar, y es muy fuerte, llegas a tu casa y no tienes ni un gatito ni una plantita, no hay nada de estabilidad en tu vida. Todo esto me lo planteé ahora que nació Simona. Quiero estar con ella, es un compromiso que nunca había sentido con una pareja, pero sí lo siento con mi hija.
R: Si tu carrera pudiera, manifestaría sus celos, odiaría a tu hija.
JV: Capaz que sí. Hasta que nació, mi vida era música 24 horas al día. Ahora es diferente. Es muy chistoso, sigue estando presente, e incluso me relaciono con mi hija a través de la música: le canto canciones, le toco instrumentos, pero ya no somos sólo yo y mi piano tocando.
R: ¿Te ves escribiendo algo de ficción algún día?
JV: No. Me encantaría tener la capacidad, pero no creo que sea buena.
R: ¿Lo has intentado?
JV:¿Tú crees que no? Pienso que a todos a los que nos gusta leer, lo hemos intentado alguna vez.
R: Yo no, me da pavor.
JV: Qué loco. Una vez lo intenté: Joselo me hablo de una cosa que se trata de escribir una novela en no sé cuantos días, una página web. Lo empecé, y después de unas cuartillas, paré. Habré hecho unas 15.
R: ¿Y apestaba?
JV: Apestaba. Hay que reconocerlo, apestaba. Y Joselo sí lo terminó. Parece que lo hace cada año y sí lo termina. Pregúntale a él, que te cuente.
R: ¿Lo que lees influye en tu labor de compositora
más que la música que oyes?
JV: Sí creo que tiene mucho de lo que leo. Siempre empiezo por la letra. Una idea es el punto de partida que me lleva hacia qué escribir. Y si, lo que leo me lleva a componer.
R: ¿La letra sugiere las melodías?
JV: Lo que leo me sugiere letras, y la letra es lo que me empuja a sentarme al piano, porque si no, no tengo de dónde empezar.
R: ¿Qué eres mejor: compositora o cantante? ¿En qué tienes mas talento?
JV: No sé. De repente me siento más segura como compositora, pero ni siquiera puedo decir eso. Desde la primera canción que escribí hasta ahora, tengo la sensación de que no sé qué va a pasar, no tengo nada controlado. Y de cantar, cada vez lo disfruto más, pero nunca me he sentido una cantante virtuosa, alguien que ¡wow!, tiene un gran voz. Al contrario, todo este tiempo, como compositora, he tenido que trabajar con mis limitaciones como cantante, porque no soy una voz muy acá.
R: Pero tu voz es muy particular, muy tuya, algo a lo que deberían aspirar todos los cantantes.
JV: Sí, de repente escucho gente cantar y me sorprende. Ahorita estoy impresionada con Carla Morrison, tiene una voz hermosa, muy emotiva. Escucho a gente cantar que expresa muchas cosas.
R: ¿Te gustaría tener mejor voz?
JV: No sé. A lo mejor compondría distinto si tuviera una voz diferente. Mi manera de componer tiene que ver con mi voz. No tengo más que este instrumento limitado para trabajar.
R: Cuando ves todo lo que has logrado en estos años, toda la obra que has acumulado, ¿te sientes orgullosa?
JV: Pues no sé si me siento orgullosa, porque no pienso mucho en lo que ya hice. Nunca escucho mis discos, nunca pienso mucho en mis canciones antiguas.
R: ¿Por?
JV: No me interesa tanto. Ni siquiera lo más reciente. En cuanto termino un disco, no vuelvo a escucharlo. Me obsesiona mucho el proceso de escribirlo, arreglarlo, producirlo, mezclarlo… pero termino eso y para mí ya terminó, lo último que me interesa es escucharlo en mi casa.
R: ¿Hay alguna canción de la que te sientas particularmente orgullosa?
JV: Siempre me cuesta hablar de esto porque es algo que ya hice. Incluso las canciones que le gustan mucho a la gente… digo “están buenas”, pero ya fue. Me gustan y no me gustan mis canciones. Soy demasiado subjetiva al respecto, no puedo hablar de ellas, no sé lo que son. Me gusta mucho hacerlas, no me gusta mucho escucharlas. Eso sí, me gusta mucho cantarlas. Ahorita me gusta mucho cantar “Ya conocerán”, hay algo en la letra que me llega, por eso quise hacerle un video.
R: Siempre ves hacia delante, no te regodeas en tus aciertos o en tu éxito, sin caer en la falsa modestia.
JV: Me pasa lo contrario, ya hasta lo vimos en terapia, por qué me doy tanto de palos. No está en mi carácter celebrarme. No es falsa modestia. Si alguna canción me encantara, te lo diría.
R: ¿Eres muy dura contigo misma?
JV: Sí, bastante dura. Te digo, hasta lo veo en terapia. Más que nada, nunca me siento como que tenga algo para dar. Pero disfruto mucho las cosas, demasiado como para dejar de hacerlo.
R: Mejor ya ni te pregunto cuál es tu rol en la historia de la música mexicana contemporánea o algo así, me vas a mandar al carajo.
JV: [Risas] Totalmente.